¿Está valuado bien nuestro tiempo?

Casualmente haciendo zapping… me detuve en una entrevista del Programa de reportajes del ex periodista deportivo Alejandro Fantino, quien hacía referencia al tiempo. No sé por qué, pero me pareció muy interesante más allá de la introducción que hizo el conductor, plantearse la importancia del tiempo.

Por Laura Barrera

Sacar como tópico, algo que lo tenemos presente y que es parte innata de nuestro ser. Pues el tiempo forma no solo parte importante de nuestra vida, sino que la vida es tiempo limitado. Hizo alusión en la presentación de la nota a la típica frase… date tiempo, y marcó un gran interrogante ¿Hay un tiempo para darse un tiempo? entre otros clichés constantemente usados por los/las argentinos/as.

La charla tenía como protagonista al psicólogo, psicoanalista, escritor, entre otras actividades que realiza el conocido Gabriel Rolón. Incluso, le resultará más familiar el Best seller que lo consagró como un gran psicólogo reconocido en el medio “Historias del Divan”

Cuando empezó la entrevista y dando su introducción Fantino sobre la importancia del tiempo en nuestras vidas, Rólon contestó: “El tiempo es un concepto muy complicado, si no me preguntan lo que es … lo sé, pero si me preguntan no lo sé”, citando a un conocido filósofo, sin dar nombres.

Gabriel recordaba un poema que manifestaba, “el tiempo de vivir ya ha sido”, hace una reflexión sobre “que nos enseñan a vivir cuando el tiempo ya ha pasado”.

Agregó: ”yo creo que hay que tener mucho cuidado con el tiempo, no es sano ni acelerarlo ni retardarlo, hay tiempo para las cosas, la vida es tiempo por eso, el que juega con tu tiempo, juega con tu vida”.

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“La vida no es nada más que tiempo, si alguien te dice Ale nos vemos a las 16 y aparece a las 18, sabes que… mi vida es solo tiempo en esas dos horas podría haber estado con mi mujer, con mis hijos, podría haber estudiado, podría haber descansado y estoy acá sentado.  No te importó mi vida, porque si no te importa mi tiempo no te importa mi vida”.

“Por eso hay que cuidarlo y valorarlo, por eso está bueno darse un tiempo… ¿para qué?, para no ir más rápido que el tiempo y llevarte todo puesto, pero hay que tener cuidado de pensar que siempre hay tiempo para todo, eso es mentira”.

Siguió el psicoanalista comparando y sumergiéndose en la ficción para poder entender el concepto de que el tiempo no es eterno a diferencia de los cuentos de hadas donde existe la inmortalidad: “eso solo pasa en un mundo de inmortales.

En este ejemplo explica a que hace referencia con la inmortalidad y la mortalidad. ”Un mundo de inmortales: es un mundo espantoso, es un mundo donde nadie hace nada, donde no hay arte, donde no hay entrevistas, donde no hay creaciones, donde no hay proyectos”. Considera, “que es dramático el mundo de inmortales” y hace hincapié en dos ejemplos de la literatura, “Los viajes del capitán Gulliver”, continua el relato “en un momento de esa odisea Lemuel Gulliver, llega a un lugar lleno de árboles que los quiebra mientras va caminando, en un momento se da cuenta que no son árboles, son inmortales, nada más les había sido concedida la inmortalidad, pero no la juventud. Entonces no dejaban de envejecer, eran árboles, eran ramas secas”.

“Una persona que no va a morir, una persona que no entiende que va morir, una persona que corre el riesgo de no hacer nada. Porque lo hago mañana, porque lo hago después, porque ya va a ver tiempo para…”

“La vida te demuestra todo el tiempo, justamente que no hay tiempo para hacer lo que vos queres, que no siempre hay tiempo para decirle al otro que lo queres”.

En las relaciones personales también lo mencionó: ”te fuiste enojado de tu casa y no le dijiste a tu pareja, vení estamos enojados, pero yo igual te quiero, sabes cuantas veces escuchas…se murió y no le dije que lo amaba”.

Hizo una gran reflexión del valor del tiempo: “Se murió y estábamos peleados… eso que te queda por decir porque pensaste que iba haber tiempo eterno, y el tiempo es un poquito de arena que tenemos entre las manos y que no manejamos ni siquiera nosotros. Por eso hay que valorarlo”.

También planteó la situación que vive la mayoría de los argentinos sobre  la perdida de algún ser vivo. Y lo difícil que es la superación de semejante vacío. Sentenció Rolón: “Por eso, cuando uno dice dame mi tiempo, está bien un duelo,  no me pidas que este bien me dejó ayer la mujer que amo no me pidas que hoy tenga ganas de salir y disfrutar de la vida y de los goles de la argentina… sabes que no”.

“No me importa si pasamos la primera rueda porque en este momento tengo un dolor que me atraviesa, no me vengas con distracciones porque tengo un gran dolor. En serio, ya me voy a reponer. Pero otra cosa es, estirar esa idea al punto tal donde nunca terminamos de hacer lo que deseamos hacer, porque siempre lo postergamos en un tiempo que a lo mejor no llega nunca, que no existe o que no tenemos”.

Contó en el reportaje sobre la situación que vivió con su papá antes de morir. “Yo me di cuenta que mi papá se moría, tuve la milagrosa fortuna de darme cuenta que se iba morir. Y entonces, recapacité y pensé que cosas no le dije, que cosas no me quiero guardar. Entonces siendo un grandulón de 36 o 37 recuerdo un día me senté en su falda lo acaricie y le dije papa gracias, porque nada más lindo me podría haber pasado en la vida que vos seas mi papá… mi viejo me miró me dijo que te pasa”.

El psicólogo le dijo: “sabes que pasa que no nos queda mucho tiempo para hablar, a mí no me pareció sano, ocultarle que se estaba muriendo porque él tenía el derecho a decir o hacer lo que quería en el último tiempo que le quedaba”.

“Lo maravilloso de esto que lo aprendí para los que no se están muriendo, mamá está muy bien y yo todo el tiempo le digo mamá vos sabes lo que yo te amo vos sabes lo que yo te quiero. Mis hijos, mi mujer, están bien y yo lo mismo todo el tiempo trato de no irme a dormir nunca sin antes decir… vos sabes que hoy paso el día y yo me voy a dormir sabiendo que te sigo eligiendo”.

El escritor manifestó que hay que aprender que a veces no hay una segunda oportunidad. Entonces, amplió: “yo valoro esta idea del tiempo y lejos de la gente que dice no pensés en la muerte, no pensés en eso. Ven en la muerte un enemigo, yo le agradezco que exista, gracias a que existe, yo sé que mi tiempo es limitado y que tengo que decir lo que quiero y que tengo que jugar los proyectos que quiero y que tengo que amar a los que tengo que amar porque la muerte esta para ser dicha”.

El amor en todos los ámbitos de la vida es también gran parte de nuestro tiempo. Gabriel Rolón en alusión a ello expresó ”…el amor está para ser dicho”. Si se siente y no se dice, quiere decir que no se aprendió el sentido de la vida. Y el tiempo es un aliado a mi entender del amor, está ahí, como un ser invisible que no se ve, pero se respeta y se valora. En estas circunstancias se puede decir que la clave del éxito es saber cuándo ahorrar y cuando darse tiempo.

 

 

Ilustraciones: Rafael Tapia

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