Decisiones de vida, relatos en primera persona: GUILLE Y KATA

Por Liss Navea                                                                                                                                       

Cada 17 de mayo el mundo entero se moviliza en la lucha contra la discriminación por la orientación sexual e identidad de género, ya que en 1990 la OMS eliminó a la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales, como era considerada hasta ese entonces.

29 años después muchos son los derechos adquiridos, los perdidos, los prejuicios eliminados y los nuevos que han surgido con el cambio de las generaciones. Las elecciones sexuales también han ido mutando, y la diversidad es tan amplia como la cantidad de habitantes en el mundo.

Mica, Guille y Kata, Johnny y Leila son sanjuaninos de distintas edades que decidieron tomar el volante de sus vidas, mirar más allá de los estereotipos, centrarse en lo que sus corazones desean y dejar las miradas y los prejuicios detrás. Son ellos quienes nos cuentan su vida.

 

Guille y Kata

Cuando llegué al café donde nos reuníamos para la entrevista, Kata ya estaba en el lugar y Guille llegó minutos después. Hicimos nuestro pedido y me dispuse a escuchar lo que sin duda es hasta ahora la más increíble y maravillosa historia de amor que jamás he escuchado.

Todo comenzó en el 2010. Guille vivía en San Juan, estaba de novia y gracias a una beca universitaria debía pasar un tiempo en México. Kata residía en Alemania, convivía con su novio de años y también obtuvo una beca para estudiar en México. Fue así como el destino las unió.

“En los primeros meses no nos dimos bola y en los últimos meses flasheamos. Desde ese momento estamos juntas, nos gustamos mucho. Cuando volví dejé a mi novio y buscamos la manera de seguir juntas en el mundo, donde sea que vivamos. Me enamoré de ella, no me lo esperaba. Tuve que romper prejuicios, estructuras propias y no me arrepiento. Era todo nuevo y era divertido explorar. En un momento sentí que debía reprimirlo, por mis fuertes estructuras católicas de ese momento. La vida me sorprendió y me permití vivirlo. Hasta ahora lo transito con muchísima alegría, muchísima libertad. Al principio costó, pero la verdad que no me arrepiento para nada”, relata Guille, con una sonrisa en el rostro y los ojos cargados de recuerdos.

Por detrás de ella, Kata también relata cómo surgió el amor. “Nunca se me había ocurrido estar con una mujer. Cuando conocí a Guille era como magia, no importaba quien era. Aunque era todo nuevo, era muy emocionante. Mi familia fue muy abierta cuando se los conté, nunca me plantearon ningún problema. Volví y dejé a mi novio, dejé la casa en la que vivíamos. Estuvimos mucho tiempo separadas con Guille, más de un año sin vernos, pero nos escribíamos cartas y lo superamos. En algún momento tuvimos que tomar la decisión de juntarnos, sea el lugar que sea, teníamos que estar juntas”.

Y fue así que se reencontraron el 11/11/2011. Kata llegó a Ezeiza y Guille la recibió. Ahora pueden contar su historia mirándose a los ojos, sonriendo de felicidad, estando juntas.

“Nunca hemos vivido situaciones incómodas de discriminación. Tenemos que reconocer que somos privilegiadas porque tenemos carreras universitarias y hemos tenido buenos trabajos. No es lo mismo ser lesbiana en una villa que siendo universitaria, o ser pobre que clase media, reconozco eso. Siento que nunca hemos tenido un maltrato por nuestra elección sexual”, afirma Guille.

Por su parte, Kata destaca que para ella nunca fue un problema la mirada del otro.

“SI, ACEPTO”

17

-¿Cómo fue la propuesta de casamiento?

-Kata: No somos una pareja que proyecta, sino que tenemos nuestros planes y en uno de ellos era el plan de casarse. Estaba de viaje, y teníamos una cocina con muchos mosaicos. A Guille le gusta escribir todo, y un día me mandó una foto con frases, dibujos y era un juego, tenía que buscar la frase que había escrito en la pared de la cocina. Había escrito “¿Queres casarte conmigo?”. Fue un sí, obvio. Nos casamos en el 2017, un 11.

-Guille: Fue hermoso el casamiento, en el Dique de Ullum. Vino mucha familia de Kata, amigos de México. Fue muy lindo.

-¿Les gustaría tener hijos?

-Guille: Re queremos tener hijos. Queremos gestar y queremos maternar, ambas. Cada una quiere gestar y seguramente haremos un tratamiento. En un par de años seguro, no tantos. Estamos dispuestas a adoptar también. También hemos pensado en la posibilidad de no tener hijos. Como mujeres sabemos que es una elección. Antes de conocer a Kata sabía que quería ser madre. Lo bueno es que podemos criar entre las dos, y me parece súper rico, la crianza es muy importante.

-Kata: Nos hacemos ciertas peguntas, como si sería bueno que tuviera un padre, pero los modelos familiares cambian tanto que daremos lo mejor de nosotras. El lugar donde tengamos a nuestro hijo lo decidiremos en el momento, pero siempre buscando lo mejor para nuestro niño, niña o niñe. No nos volvemos locas.

-¿A la sociedad sanjuanina le falta crecer en la aceptación?

-Kata: Desde mi punto de vista, sé, a través de Guille, que hay casos que sorprenden mucho. El pensamiento acá en la provincia a veces es cuadrado. Me parece que hay que seguir creciendo.

-Guille: No solo en San Juan, pero particularmente en la provincia hay un grado de conservadurismo muy alto, con mucha represión por parte de las escuelas, tratando de normalizar a los cuerpos. Hay niños que están mutando, que están cambiando y tienen derecho a encontrarse a sí mismos. Creo que eso está cambiando, pero falta aceptación y falta libertad.

-¿Qué le dirías a una persona homosexual que aún no manifiesta su elección por diversos motivos?

-Kata: Que tiene que escuchar a su corazón, tomarse en serio a sí mismo. Eso le diría a una amiga que le gusta un chico o viceversa. Le diría que sea valiente.

Guille: Me parece que el deseo hay que liberarlo, sino va enfermando. Le diría que no se reprima, para eso está la sociedad.

-¿Qué le dirías a un fóbico?

-Kata: No sé si me darían ganas de hablar con él o ella. Para mi esa gente se reprime, no se permite ciertas libertades, tienen miedo. No sé qué le diría. Me pone triste.

-Guille: Yo le diría viví tu vida y deja vivir a los demás. Hay miles de maneras, pero no podes obligar a alguien a respetar. Si no le sale, es difícil convencerlo de respetar a los demás. Mientras no interrumpa la libertad de los demás, que piense lo que quiera. Creo en la diversidad, milito en la diversidad, la habito porque me lo he permitido y soy muy feliz.

-¿Se acepta más la homosexualidad femenina que masculina?

-Guille: Para mí se acepta más la homosexualidad masculina que la femenina. Los gays varones están mejor vistos que las mujeres. Creo que es algo que tiene que ver con la estructura patriarcal. Dos hombres juntos son más poderosos que dos mujeres, por lo económico, por la brecha que hay. Creo que la sociedad ha aceptado más la relación entre los hombres que entre las mujeres. En la calle se puede ver más. Las mujeres que están juntas, para la sociedad patriarcal ahí faltan algo, o por lo menos eso me parece.

 

(Fotografías gentileza de Guille y Kata)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑